lunes, 17 de julio de 2017

viernes, 7 de julio de 2017

Los colores de la mariposa Caligo atreus dionysus. Los viernes con invertebrados.


Las mariposas del género Caligo tienen la parte ventral de las alas de colores terrosos poco llamativos, más bien he de matizar que que poco llamativos para el entorno colorido donde viven en América Central, y presentan unas manchas grandes que asemejan a los ojos de una pequeña rapaz nocturna. El objetivo es pasar desapercibidas a pesar de su gran tamaño, ya que son mariposas de vuelo pesado y lento.

Pero al desplegar las alas muestran un precioso patrón de violetas azulados, blancos y amarillos cremosos que contrastan con el tono oscuro del fondo del ala.


viernes, 30 de junio de 2017

Cómo ven los colores los camarones mantis, una forma distinta de plantearse la visión en colores. Los viernes con invertebrados

Vemos en colores gracias a un tipo de células especializadas ubicadas en la retina, los conos, que son sensibles a los colores de la luz. Los seres humanos tenemos alrededor de 6-7 millones de esos conos (y ahora intentad imaginar cómo se las ingeniaron para contarlos). 
Simplificando mucho, diferentes tipos de conos responden a diferentes longitudes de onda, los seres humanos tenemos 3 tipos diferentes de conos, la mayoría aproximadamente el 64 por ciento de ellos responden con mayor intensidad a la luz roja, mientras que alrededor de un tercio responden mejor a  la luz verde. Otro 2 por ciento se especializa en la luz azul. (Fuente: How Do We See Color?).  
Por lo tanto, básicamente vemos en rojo, verde y azul, 3 colores primarios, y el resto de ellos se obtiene mezclando estos 3, y decodificando en el cerebro.



Frente a esto, que no está nada mal porque los primates tenemos buena visión del color -evolutivamente nos era necesario para distinguir el grado de madurez de los frutos, por ejemplo-, el pequeño y combativo Camarón
Mantis, Gonodactylus smithii, del Orden de los  Stomatopoda es el campeón absoluto por número de colores primarios. ¿Recuerdas nuestros tres colores primarios?. Esta langostita tiene 12 colores primarios. Además, tienen ojos que miden simultáneamente cuatro polarizaciones lineales y dos circulares, lo que les permite determinar tanto la dirección de la oscilación como la polarización de la luz.  

La pregunta es cómo ve el mundo este camarón y para qué usa tantos fotoreceptores. 

Gonodactylus smithii
Sobre su visión de color parece que es mucho menos precisa de lo esperado, según observaron unos investigadores que realizaron un ingenioso experimento con otra especie de camarones Stomapodos, la Haptosquilla trispinosa, dotados de un sistema de visión similar. "Entrenaron" a unos cuantos camarones a asociar la comida con un color muy determinado, avisando de la comida con una luz de una longitud de onda concreta. Cuando los camarones estaban habituados a esta luz, empezaron a darles destellos con otras luces, y anotaron cuándo reaccionaban. La diferencia entre la longitud de onda de ambas luces indicaban la precisión de la visión de colores de nuestros amigos. Sorprendentemente los animales
Los ojos de los camarones mantis
reaccionaban por igual a todas las combinaciones de luz amarilla y naranja, a pesar de podían distinguir estas dos entre si. Los científicos creen que los camarones usan tantos receptores de color para distinguir rápidamente los colores, sin tener que usar sus pequeños cerebros para procesar las diferencias de color tal como hacemos los primates. Esta detección rápida, aunque no excesivamente precisa, de los colores les sirve para sobrevivir en sus ambientes que son especialmente coloridos, dado que estos animales viven en mares tropicales a poca profundidad, sobre todo en arrecifes coralinos tropicales y subtropicales. 

Respecto a los receptores de luz polarizada no se sabe tanto. Tal vez forme parte de su sistema de visión rápida de colores y formas en su mundo, o puede que tenga más funciones. 

Bueno, podemos salir de éste encuentro con dos conclusiones, la primera es que a pesar de tener pocos tipos de fotoreceptores primarios, los primates vemos muy bien, increíblemente bien los colores gracias a que nuestro cerebro hace un gran trabajo de decodificación.  La segunda es que a menudo la naturaleza se las ingenia para obtener soluciones similares con medios distintos, como en estos coloridos camarones mantis, que no necesitan tanto cerebro pero sí muchos más receptores de colores para poder verlos rápidamente.

Para saber más:

Stomatopoda
https://www.sciencedaily.com/releases/2016/08/160803111750.htm
https://www.sciencedaily.com/releases/2014/07/140703125530.htm
http://science.sciencemag.org/content/343/6169/411

lunes, 26 de junio de 2017

¿Dónde está mi fuerza?. Dibujo

Hace tiempo que no pongo algún dibujo por aquí. Éste representa a un león joven en el momento de empezar a valerse por si mismo. Rotulador sobre servilleta de papel durante un descanso para tomar café, el dueño del bar es majísimo y me trae papeles para que dibuje, pero es que la textura no es igual.

Canción de fondo Believer de Imagine Dragons, un nombre que invita a imaginar.

Where is my strength? by Syoms
¿Dónde está mi fuerza?

viernes, 23 de junio de 2017

El cefalópodo que vive más tiempo, el nautilus. Los viernes con invertebrados

Los cefalópodos suelen tener vidas cortas, de media entre 6 meses y dos años. Sin embargo se ha descubierto que las hembras de un pulpo con un nombre de especie fácil de recordar, Graneledone boreopacifica, pueden vivir más de 53 meses, unos cuatro años y medio. De hecho estos 53 meses fue lo que una hembra que estudiaban los investigadores tardó en cuidar de sus huevos hasta que nacieron las crías.
http://www.mbari.org/wp-content/uploads/2015/11/Graneledone_boreopacificaD660-640.jpg
Foto de la web http://www.mbari.org/mbari-celebrates-cephalopod-week/
 
Los Graneledone boreopacifica son unos pequeños pulpos que suelen vivir a profundidades de entre 1.000 y 3.000 metros en prácticamente todos los oceanos del mundo. Normalmente se arrastran por el fondo marino, pero también son capaces de propulsarse a chorro, a la manera habitual entre los pulpos. Son de ese grupod de cefalópodos cuyo aspecto les hace aptos para modelos de animales de peluche, con su cabeza grande y redondeada provista de unos vivaces y expresivos ojos oscuros. Como sacados de un cómica manga. 

En este enlace podeis leer la historia de la hembra que estuvo ciudando su puesta durante 4,5 años. El esfuerzo fue tan colosal que este era su aspecto justo antes de que eclosionaran: 

http://www.mbari.org/wp-content/uploads/2015/11/octomom-sept2011-300.jpg
Aspecto de la hembra al final del periodo de incubación: http://www.mbari.org/deep-sea-octopus-broods-eggs-for-over-four-years-longer-than-any-known-animal/


Sin embargo, de acuerdo con el instituto Smithsonian los cefalópodos con la mayor esperanza de vida son sin duda ninguna los Nautilus, que cuentas con alguna especie que puede superar los 15 años de vida. 

Foto cortesía de National Geographic


viernes, 16 de junio de 2017

Extraños y asombrosos gusanos marinos. Los viernes con invertebrados

Los gusanos poliquetos son comunes en el océano. Estos gusanos tienen cuerpos segmentados con pies parecidos a paletas o parapodia en cada segmento. La mayoría tiene cerdas, o chaetae, que utilizan para la defensa, gatear o nadar. Aproximadamente 8.000 especies se han descrito hasta ahora, pero muchas nuevas especies todavía se están descubriendo. Algunos de los poliquetos más hermosos y sorprendentes se pueden encontrar en aguas de profundidad intermedia.

En memoria de Kristian Fauchald.
 





Video guión / narración / edición: Kyra Schlining
Música: Inge Chiles (http://ings.bandcamp.com)
Apoyo a la producción: Kim Fulton-Bennett, Nancy Jacobsen Stout, Linda Kuhnz, Lonny Lundsten, Karen Osborn, Susan vonThun
Agradecimientos especiales a Karen Osborn, Steve Haddock, Kande Williston y Wikimedia por imágenes fijas.
Bioluminiscencia imágenes cortesía de NHK, Japón

jueves, 15 de junio de 2017

Los piratas sobre la calle de cartón


Llego, una furgoneta cargada de muebles, dos gatos en sus transportines, medio pais a las espaldas. Miro las calles, las casas bajas repelladas con yeso me parecen de un escenario. No me puedo creer que esté aquí, no puedo creer que viva aquí.

Pronto comienzo a salir al campo, y el cielo es un descubrimiento. Primavera, aves, llegan las migrantes. Sobre mi cabeza el cielo se cuartea con el vuelo de tantas aves distintas que tengo que darme cuenta de que quiero aprender a diferenciarlas. Pronto la curiosidad me llega a distinguir las insectívoras de vuelo rápido de las rapaces, las limícolas, las que se alimentan sobre tierra. El rumor del agua da paso a los numeroso cantos y chillidos que puedo oir, tanta variedad me abruma. Cientos de especies distintas en tan poco espacio.

Pero en el pueblo, sobre esas calles de escenario de película de pueblos, las insectívoras también recortan el cielo con sus vuelos rápidos, picados, giros, bucles, pasadas, y remontes. Aviones y golondrinas vuelan raspando el suelo, anidan a simple vista, tienen trinos fáciles de identificar. Sobre ellas los vencejos, con su forma de boomeran negro, volando más rápido, girando, cruzándose, agrupándose y disgregándose en cuestión de segundos. Forman bandos bulliciosos con sus chillidos roncos, su forma de volar y cambiar de rumbo con esos arcos tan cerrados me recuerdan a las planeadoras con las que los traficantes de hachish pretenden burlar a las patrulleras. Para mi los vencejos son los piratas del aire, por la forma de maniobrar y hacer y deshacer grupos. Me acostumbro a esperar a los vencejos cada año, a principios de abril.


Vencejos en el cielo de la tarde. Autor, Tomasz Kuran
La foto la he tomado de: http://sabersabor.es/una-vida-de-record-los-10-hechos-portentosos-del-vencejo/, el autor es Tomas Kuran

Camino pesadamente por las calles del pueblo, me aburro tristemente mientras empujo un carrito de bebé. Mi tiempo es un bucle de rutinas entre las que apenas quepo yo, lo que es ese yo que queda anegado bajo ñoñerías y convencionalismos. El invierno se empeña en prolongarse, se afianza en las esquinas heladas, en los cruces con remolinos de viento. Los mirlos rechonchos son la única cosa que ver sobre los cielos de la calle de cartón. Hasta que aparecen las golondrinas. Los aviones. Finalmente los vencejos. Echo de menos las salidas al campo, quiero ver otra vez los vuelos de cientos de aves, pero no puedo. Espero. Aviones y golondrinas anidan bajo los aleron de los tejados. Los gorriones a veces los acosan y los echan de sus pequeñas tazas de barro. Algún vencejo, pero apenas chilla, no hacen bandadas. Arcos de vuelo negro que entran y salen de huecos en los tejados.

Espero. Paseo con el carrito y espero. Finales de mayo. Aviones y golondrinas cantan estrepitosamente. El calor se apropia de la calle de cartón. Es un predador, que acecha en las aceras y las paredes, y acaba secando el único árbol de la calle. Las golondrinas empiezan a hacer rasantes por las calles. Se ven en pequeños grupos. Y entonces...los vencejos empiezan a hacer el pirata, tal como los recuerdo. Recortan el cielo de la calle de cartón, chillan, se agrupan, giran rápidamente con el cuerpo totalmente de lado, hacen giros en diagonal. Los piratas están buscando insectos para su prole que esconden en nidos en pequeños huecos de los tejados. El cielo es una fiesta y eso me consuela de no poder salir al campo.
Common swift
http://news.bbc.co.uk/earth/hi/earth_news/newsid_8539000/8539383.stm
Y decido que no hay ave que haga más verano que el vencejo. Aviones y golondrinas dan alegría. Los vencejos dan vida. Les debía un post, les debo mucho más, en realidad, los mejores momentos sobre la calle de cartón.

Más sobre la calle de cartón:
http://vadebichos.blogspot.com.es/2012/10/aviones-y-golondrinas-sobre-la-calle-de.html
http://vadebichos.blogspot.com.es/2011/08/descubriendo-los-dinosaurios.html