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jueves, 7 de febrero de 2013

Dinobroncas; los dinosaurios son buenos para discutir. ¡Dinosaurízame! (V)



Unas palabritas previas

¡Eh!, ¿Qué es esa chorrada de "Dinosaurízame"?:
   Un palabro para expresar que para entender algo de lo que se cuenta en este mundo loco de internet sobre los dinosaurios, tienes que enterarte de muchas cosas que no se explican bien. A saber, qué es un dinosaurio, cómo se clasifican, cómo se interrelacionan los fósiles, por qué se dice que los pájaros son dinosaurios. Y además leer muchas discusiones, abstrusas y absurdas, que llegan al paroxismo de lo ebsurdo y empecinado, por el motivo más rebuscado. Generalmente los que discuten son los fanáticos de los dinosaurios, pero tampoco faltan las broncas sonadas entre profesionales muy conocidos del sector. De hecho cuanto más sonada la bronca, más conocido puede llegar a ser el profesinal; o sea que también se usan como medio de llamar la atención.

Entonces, se trata de que explicas cual es el trasfondo de este mundillo de los dinosaurios.
  ¡Ja!, pues menudo apaño. Yo no explico nada, o si lo hago será por casualidad. Lo que transmito es la impresión que me provoca esta gente.

Pero hablarás de algún dinosaurio...
  Bueno de alguno que me parece muy mono, sí...pero conste que no levanta muchas pasiones entre los dinomaniacos. Yo lo considero un bellezón y le hago un post.
También tendré que hablar de los pájaros y los dinosaurios, inveitablemente son el centro de la mayor parte de las controversias. Pero lo haré, sobre todo, porque eran una cucada.

En conclusión, que en la serie de dinosaurízame no me sirve para el trabajo de clase.
  En eso llevas toda, toda la razón. Y además tienes el rincón del vago, que veo que te pega más.




¿Por qué se pelean estos clicks dinomaniacos?
     

En realidad, discuten sobre si es una peineta de flamenca o de fallera


El que se meta en esto de aprender sobre los dinosaurios debe tener un animo fuerte, resistente a los sobresaltos, vaya, y estar preparado para presenciar muchas dinoriñas, dinobroncas y dinocabreos. De la mayoría no se saca más que risas, del que las lee y no se mete en ellas, que suelen estar muy alterados. De algunas el ver que hay gente para tó. Y de otras, yo creo que son pocas, se consigue aprender mucho.

También os podeis horrorizar con:http://vadebichos.blogspot.com.es/2011/08/dinosauriame.html
http://vadebichos.blogspot.com.es/2011/08/estan-muy-de-moda-las-plumas.html
http://vadebichos.blogspot.com.es/2011/08/descubriendo-los-dinosaurios.html
http://vadebichos.blogspot.com.es/2013/01/por-que-me-cae-tan-antipatica-la.html

domingo, 20 de enero de 2013

Por qué me cae tan antipática la cladística. ¡Dinosaurízame! (IV)


En anteriores entregas de esta serie de dinosaurízame conté (bueno, más que contar lo que hice fue divagar al respecto) que me habían empezado a interesar ya crecídita, cuando cometí el error de hojear un libro que pensaba regalarle a un niño...y me lo quedé yo, porque me entusiasmó. Al niño le regalé una peonza, y también se quedó muy contento.
Que aprendí bastantes cosas sobre su diversidad, evolución, relación con las aves...así como los métodos que se emplean para estudiarlos y clasificarlos.
Que me enteré de lo que era la cladística, y no me gustó.

Pero ¿ por qué?

Podría decir que porque es complicada.
Que usa palabros pedantes, rimbombantes y rebuscados.
Que internet está llena de frikis que se pelean por cualquier motivo, y los defensores de la cladística son especialmente repelentes, porque en lugar de explicar las cosas se dedican a recrearse en lo mucho que creen que saben, y claro, tanto sobrao cansa.
Que es interesante para describir el itinerario evolutivo de un taxón determinado, pero no las características comunes de los grandes grupos vivientes.
Que es de cretinos, y aún así muy cierto, que la respuesta más sincera a la pregunta de por qué se han relacionado tal y cual animal (o seres vivos), sea que el ordenador sabrá por qué...ya que la gran cantidad de variables que se maneja hace muy difícil explicar qué es lo que tienen en común..

Todo esto hace que no me guste mucho. Pero lo que peor me sienta es que:



la puñetera cladística no es intuitiva.  Y punto pelota.


Puedo disfrutar mucho con los árboles evolutivos.
Me emociono pensando que las aves son (o casi son) dinosaurios.
Pero detesto la cladística y no creo que sea la mejor manera de iniciar a los chavales en el mundo natural en que vivimos.


También os podeis horrorizar con:
http://vadebichos.blogspot.com.es/2011/08/dinosauriame.html
http://vadebichos.blogspot.com.es/2011/08/estan-muy-de-moda-las-plumas.html
http://vadebichos.blogspot.com.es/2011/08/descubriendo-los-dinosaurios.html

lunes, 13 de febrero de 2012

Cabalgata de parasaurolophos

Señoras y señores, con ustedes ¡un dinosaurio!.
Un dinosaurio espectacular, gigantesco, escamoso y extinto. No como esos pájaros tramposos que le quitan el buen nombre a los dinosaurios, no, este tiene la decencia de estar extinguido de verdad, hace mucho tiempo, no presentar ni rastro de plumas -que se sepa a día de hoy- y ser enorme.
Recreación de un parasaurolopho por un especialista, su web aquí
Y no se preocupen porque sea un hervíboro, este ornitópodo tiene un amplio repertorio de sorpresas que bien merecen su atención.
Sí, sí, era un ornitópodo, no se asusten; los ornitópodos eran los dinosaurios que menos tenían que ver con los dichosos pájaros, como su nombre no indica. Ya lo he dicho, estos animales eran muy decentes y se tomaban su condición de dinosaurios en serio.
Hechas las presentaciones, debo informarles un poco sobre las características del animal en cuestión, el blog se llama Vadebichos y quedaría mal no dar algunos detalles sobre el bicho en cuestión, pero seré todo lo breve que mi locuacidad me permita.

- Parasaurolophus es en realidad un género de dinosaurios hadrosáurido, es decir que está dentro del grupo de los dinosaurios conocidos como "pico de pato".
Comparación de tamaño con un señor de 1,80 metros. Fuente Wikipedia.
Se conocen tres especies, Parasaurolophus walkeri -que es la que se describió como prototipo, por William Parks en 1922-, P. tubicen y P. cyrtocristatus.

Empleo el criterio de emplear como nombre común parasaurolopho, es cierto que podría abreviar usando la f, parasaurolofo, pero con la ph suena más...serio. Al hablar de rasgos característicos de la especie ó su descripción el término que empleo es Parasaurolophus, que fue como le llamó Parks.

No se conoce el esqueleto por completo, pero se estima que la especie protopipo medía unos 9,5 metros de largo (cabeza-cola) y sobrepasaba fácilemente los 4 metros en postura bípeda  (Como todo hadrosáurido Parasaurolophus era un animal con la capacidad de desplazarse en forma bípeda o cuadrúpeda).



Crestas de dos eespecies de parasaurolophos. Fuente: Wikipedia.
La característica más llamativa de los parasaurolophos es su cresta craneal, formada por los huesos premaxilar y nasal, que se prolonga en forma de tubo por encima y hacia atrás de la cabeza, lo que le da un aspecto de arco al conjunto. Se trata de una estructura hueca, cubierta de piel, que en su interior  contiene dos conductos separados que van desde cada fosa nasal hasta el extremo superior de la cresta, desde donde retornan por detrás al cráneo. En total forman cuatro secciones bien diferenciadas en el interior del tubo.
El cráneo de P. walkeri podía superar el metro y medio de largo, si se incluye la cresta en la medida.


 La posible función de esta estructura tan singular ha dado pie a varias hipótesis. En un principio se pensó que era un tubo para respirar cuando el animal nadaba. Sin embargo no es poible ya que la estructura no tiene más orificios que los nasales; de hecho se descarta que el animal tuviera costumbres acuáticas dado el entorno en el que vivió.
Hoy en día se piensa que la cresta jugaba un papel de localización y reconocimiento visual, diferenciación sexual (además de posible forma de atracción, dado que hay dimorfismo sexual) y comunicación entre los miembros de la misma especie.  
La hipótesis más sorprendente, y que no ha sido refutada, es la de que la cresta era un resonador natural, que se empleaba para emitir sonidos semejantes a los de un trombón, de hecho se ha conseguido hacer sonar maquetas de la cresta.
Escultura en el zoo de Louisville, autor Ltshears





























También se ha supuesto que la cresta tenía un papel importante en la termorregulación del animal, y que podía ser el soporte de un pliegue con funciones estéticas (ahora bien, esa estructura con cámaras debía tener una función primaria propia, lo de soporte de ser cierto, sería algo secundario).

Los parasaurolophos eran herbívoros. Tenía cientos de dientes ordenados en columnas que los iba reemplazando a medida que se desgastaban. Este desgaste se debía a que tenía un sofisticado aparato masticatorio que le permitía moler el alimento antes de tragarlo, a diferencia de otros herbívoros de su época. El alimento lo tomaba con un órgano similar a un  pico alque rodeaban unas  unas estructuras similares a las mejillas de los mamíferos que impedía que el forraje se le cayera. 

- Vivieron en el Cretácico tardío, hace entre 76 y 73 millones de años.

- Los fósiles han aparecido en zonas que corresponden a los actuales Canadá y Estados Unidos. Conviene tener en cuenta que en la época en la que vivieron el aspecto de la tierra era bastante diferente al actual, de hecho gran parte del territorio norteamericano actual estaba bajo el mar; y el clima era completamente distinto, con temperaturas medias mucho más elevadas.

Sello con la imágen de un parasaurolopho. Fuente aquí
¿Y qué aspecto tenían?. Pues entre las cabezas alargadas, que en algo recuerdan a las equinas, la cresta, las mejillas y la forma general de cuerpo, tenían un aspecto terrible, terriblemente atractivo.





Terriblemente atractivo, como digo, de los que incitan a hacer sellos, figuritas de juguete, la que aparece en la foto es de Papo -sí, se llama así-, y todo tipo de monerías, desde caricaturas hasta broches de fieltro -este terrible diseño es mío-. En fin, es que son, eran, una preciosidad.







Para publicar este artículo he consultado:
- La wikipedia, un recurso magnífico, enlazo a los artículos sobre parasaurolophos en inglés, español. 
Aquí vienen unas buenas notas sobre paleogeografía y paleoclima en el Cretácico.
- El blog de Preshistoric Park, que tiene una descripción más amena, lúcida y sucinta que la mía. La referencia a científicos haciendo sonar modelos de cuernos de parasaurolophos es impagable.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Descubriendo a los dinosaurios. ¡Dinosaurízame! (III)

Corría el mes de julio de 2010. El calor era un predador furioso que se agazapaba en cada rincón la calle. Estaba de muy mal humor y quería comprar un regalo para un niño de un año. La opción menos arriesgada para la salud era la librería de la esquina, que además reparte aire acondicionado con generosidad.

Después de ojear media docena de libros de hojas de cartón duro con dibujos satinados de bebés haciendo oh, ah, buuuh, y tomándose su puré, cogí por puro aburrimiento un manual de dinosaurios. No lo habría hecho jamás si no fuera por dos motivos. El primero, el tedio absoluto que dan los libretes para bebés; bueno más que tedio es depresión o furor asesino lo que inspiran cuando quien va a tener que leérselos eres tú. El segundo, que en este manual el tiranosaurio de la portada tenía unas plumas muy coquetas, color  castaño estival desvaído, que a pesar de estar distribuídas con cieto desgarbo, le daban cierto encanto leonino-mohicano. Me decidí a echarle un vistazo a la penúltima recreación del para mi abominable mundo de los dinosaurios.

Y es que le tenía manía a la dinomanía. Tantos dinosaurios por todas partes han conseguido que lo que simplemente era indiferencia se convirtiera en abierto rechazo. Libros de dinosaurios por todas partes, webs de animales en las que la estrella indiscutible (en fauna extinta, y en general) son los mismos, alguna noticia suelta en los telediarios, demasiadas imágenes de tiranosaurios con babas propias del dragones de Komodo en el recuerdo. No me atraían lo más mínimo. Hasta la fecha. Era un 22 de julio de 2010.

Abrí el libro y aparecieron un montón de imágenes de dinosaurios a todo color, de bosques mesozoicos, de helechos gigantescos, de manadas atravesando arroyos de aguas enlodadas, de flores que aparecieron en el
cretácico, de extraños bichos emplumados con hocicos reptilianos y dentados incapaces de volar, de los mismos planeando, de otros más parecidos a las aves que conocemos pero con cola larga y brazos fuertes no aptos para el vuelo, de pájaros volando por fin. Y más cosas. De golpe tuve la sensación de que me estaba perdiendo algo muy importante, de que en este libro (y en otros muchos) se recreaba un mundo muy distinto a la que conocemos y muy semejante a la vez. Y claro, compré el libro, el niño del comienzo de la historia podía esperar un tiempo para leerlo.

Desde entonces he tenido mucho tiempo para consultar ese libro y otros. Está claro que los dinos me atrajeron. Pero, ¿por qué?.
- Por la estética, la asombrosa variedad de formas, tan alejadas de los que conocemos en los reptiles actuales. Por ejemplo, los reptiles tienen una forma muy definida de cabeza, con hocico triangular y perfil en ángulo agudo. Entre los dinos encontramos muchos con cabeza de perfil cóncavo a modo de los mamíferos, otros tenían picos, otros dientes especializados. Unos eran cuadrúpedos, otros bípedos, con una postura corporal que recuerda a la de un balancín, con un enorme contrapeso, la cola. Los brazos, eran tan brazos...Esa riqueza morfológica, esa variación que parece exclusiva de los mamíferos, ya la conocieron los reptiles en el mesozoico. Y otros grupos anteriormente.

- Por la diversidad de sus tamños, incluyendo los colosos que son los más conocidos.

- Por los dinosaurios emplumados. Son para mi un reto, la mayor sorpresa que me deparó este libro. No tenía ni idea de la variedad de fósiles de distintas especies, algunas muy lejanas entre si. Eso me rompió muchos esquemas, tuve que dejar de ver la aparición de las plumas como un signo definitivo de la transición hacia las aves, sino como una posibilidad más que dio pie a distintas radiaciones, entre ellas las aves. Hay tal cantidad u variedad de fósiles de formas emplumadas, que se puede hacer una buena recreación de la transición entre dinosaurios-como-aves y aves-como-dinosaurios. Tantas transiciones, me hicieron pensar que realmente no se puede señalar un punto de inflexión entre pájaros y dinosaurios, que esta continuidad impide separarlos, que realmente las aves son dinosairios. Hoy en día manejo un concepto distinto, para mi las aves son aves, y los dinosaurios son dinosaurios, a pesar de que las primeras muy probablemente provengan de los segundos. Digo muy probablemente porque todavía se debaten, científicamente, otras posibilidades. Por cierto, ya adelanto que la más que probable separación del arcaheopteryx del linaje de las aves poco influye en los puntos de vista de los partidarios y detractores -científicos- de lass dinoaves.

En cuanto a las teorías creacionistas, no me interesan ya que mi postura ha sido siempre valorar la ciencia desde la propia ciencia.

Pero el avance por el mundo de los dinosaurios no iba a ser fácil. Además de no saber por dónde empezar a investigar, entre la enorme cantidad de webs que hay y los libros que se dirigen más bien a niños y preadolescentes ya iniciados en esto de los dinos, me esperaban dos obstáculos muy serios. El primero es que este mundillo está lleno de polémicas y peleas. El segundo es la incompresible cladística. Si alguien ha leído hasta aquí ya se habrá figurado que no siento ninguna atracción por ella al haber usado más de una vez la palabra prohibida, reptiles.



Futurama

miércoles, 10 de agosto de 2011

Están muy de moda las plumas. ¡Dinosaurízame! (II)


Hasta se las han encontrado a los tiranosaurios.

Iré contando mis peripecias con el mundo de los dinosaurios, la curiosidad que me provocan y las peripecias para lograr entender algo entre la cantidad de información de la que se dispone hoy en día. 
Para mi eran iguanas tan sobredimensionadas como sobrevaloradas; llegar a verlos como bichos vivos y vivaces ha me ha exigido cambiar muchas de las ideas que tenía.

Estuans interius.

¡Y esta es la entrada número cien!. Me ha pillado hablando de dinosaurios...deben tener cierta tendencia a acaparar protagonimo.




martes, 2 de agosto de 2011

¡Dinosaurízame!




Un pterosaurio majete escondido en un dibujo que puse en otra entrada.
Un pterosaurio no es un dinosaurio, estamos de acuerdo.
Un pterosaurio es un arcosaurio extinto.
Y los arcosaurios extintos están de moda, se usan para hacer peluches para niños, tarjetas de crédito, debates interminables sobre si hay Dios ó no, incluso para los paquetes de cereales.



Nunca he escrito nada sobre dinosaurios por aquí, a pesar de que hace me apetece desde hace un tiempo. La principal dificultad es la de reunir material gráfico medianamente original, original mío quiero decir.

La segunda es que no me aclaro todavía con lo que diría. Hay muchos conceptos que se me escapan, y el primero de todos es el entendimiento de lo que se pretende con la cladística. Las palabras que usan para nombrar sus definciones me resultan largas, aburridas, repetitivas y repelentemente pedantes, y a pesar de todo ello, nulamente descriptivas. Si tu idioma no es de origen latino puede resultar muy exótico y excitante eso de apomorfa, plesiomorfa y demás morfas, puede provocar la suficiente intriga como para que te interese saber qué pretenden decir esas palabras longimorfas. Pero en el nuestro, pero para mi, (quiero decir realmente), estas palabras son una duna de aburrimiento en un desierto sin mar, y no hay cosa que deteste más que el desierto, después del aburrimiento. Así que de momento no he acabado de cogerle el tono a esto de la cladística, salvo que hay muchas discrepancias y discusiones, con muchas palabras con morfa en medio. Las discusiones sí me atraen, pero cuando tropiezo son tres sinapomorfas seguidas mi capacidad de atención se dirige al vuelo de la mosca de la ventana y no me entero de más.

Otro problema con el tropiezo contínuamente es la invocación a el santo ó el demonio de la creación, según el gusto del que escriba. A mi me importa un carajo de percebe el discurso pro-anti creacionismo, me parece una pérdida de tiempo tonta cuando se están tocando asuntos que corresponden a la paleontología y que son extraordinariamente excitantes por si mismos. Pero cualquier interpretación distinta de la habitual, cualquier duda, cualquier discusión sobre un fósil curioso corre el riesgo penoso de acabar en este cruce de argumentos, esto favorece a los creacionistas, esto no, tú eres un creata y tú un mono por parte de tía abuela. Y comos las polémicas son muy diver, pues venga líneas y líneas sobre lo mismo. Y miedo dar mencionar las plumas de los dinos, porque parece que antes ó después vas a tener que hablar de ciencia y religión, cosa que no es mi propósito en este blog.


Pero es que son las plumas de los dinos las que me han llevado a interesarme por ellos. Me gustan todos los bichos, a todos les encuentro su gracia a pesar de que algunos me den asco, me parezcan feos ó me puedan dar miedo -me da miedo el anopheles, por ejemplo. Ahora bien, cuando hablamos de especies extintas, no soy tan ecuánime, hay muchos que ni fú ni fá. Y a esta categoría pertenecían los dinosaurios (y los pterosaurios, clamidosaurios, y arcosaurios extintos) hasta hace un año. Por dos motivos, me llaman mucho más la atención los mamíferos gigantes y además mi imágen mental de un dino era la de un tiranosaurio (rex, y con la boca abierta, y chorrenado babas a ser posible). El primer motivo me impulsó a tomarle manía a tantos libros sobre dinos que hay. El segundo, a los dinos en si, porque no he visto cosa zoológica más fea y descarada que un rex, en su representación clásica. Es esto una boca inmensa en una cabeza calavércia inserta en un cuerpo que es meramente el sostén de las boca y de las patas de atrás. Usease, un bicho que clamaba que existía para comer. Feispantoso como él solo. Así que mi postura personal era algo así como que le den, al tirano y a todos los dinos, y a la gente que se vuelve loca por los dinos. ¿Pero qué tienen estos bichos que tanto gustan?.

Continuará

Blue Sky Mine, Midnight Oil