sábado, 13 de julio de 2013

Palomas sobrevolando el peligro

La semana pasada vimos una paloma en vuelo.
Durante varios kilómetros.
Nostros íbamos en coche.
La paloma iba siguiendo la estela de los coches.
Era bonita, de esas balncas con las alas en tonos marrones rojizos.

No me gustan especialmente las palomas, por ubicuas, conocidas y comunes. Pero esta paloma me llamó la atención, y quiero que quede aquí un recuerdo de sus vuelos entre el tráfico.

Cuando nos fijamos en ella era un punto permanente en el retrovisor del coche, iba volando entre dos motos, a menos de dos metros del asfalto, siguiendo la estela de la moto delantera, que circulaba a más de 120 por hora. La moto aceleró para adelantarnos y la paloma seguía ahí. La moto nos adelantó y la paloma también.
Tal vez la intención del animal fuera aprovechar el efecto estela de una moto a gran velocidad para volar más cómodamente. Pero parecía disfrutar de lo que hacía, y a mi me gusta pensarlo así. Durante un rato muy largo la vimos como en esos documentales en los que les enganchan una cámara a una grulla para que filmar a otras grullas en vuelo.

Pero esto era una paloma volando por encima de una autovía, como una posesa. Al alcance de nuestra mano. Literalmente. A toda velocidad, a la altura de los vehículos.

Pudimos verla seguir a la moto un buen rato más. Luego giró hacia la izquierda y se perdió por los prados de los márgenes.

Un poco más adelante vimos a lo lejos otra paloma distinta, gris, que jugaba con el tráfico de una salida que no tomamos.

Desde entonces me he fijado que a estas alturas del año se ven bastantes cadáveres de palomas en las cunetas de las carreteras. Espero no ver ninguna blanca y roja.

2 comentarios:

  1. ¡Vaya qué curioso!

    ¡Qué tiempos locos amiga Iyuti, hasta las palomas juegan como posesas con los coches y motos! Igual se han puesto de modo entre las palomas, los deportes de riesgo.

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  2. Pues sí que parece que jueguen y que les guste el riesgo...verla volando desde la ventanilla del coche, a la altura de nuestras cabezas era algo irreal, como si estuviéramos viendo un documental.
    Espero que no se busque el tortazo ni se lo busque a ningun conductor, claro :). Un abrazo.

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