¿Puede ser mayor la gracia?. Pues sí, según el mismo ministro de medio ambiente, estaba de mandado, vamos, haciendo de niñera.
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/arias-canete-justifica-asistencia-toros-rey-2184199
Da la cosa para más, pues claro que da para más, que le pregunten a Felipe González la guasa que se gasta con el patronato de Doñana.
Si es que España hace gracia. De la mala, de la peor.
miércoles, 15 de agosto de 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
Hoy estoy con la Gomera, y en especial con Valle Gran Rey
Y quiero recordarlos en este momento en que se están quemando estas tierras en las que tanto he disfrutado.
Ojalá este maldito incendio acabe pronto.
jueves, 9 de agosto de 2012
Esto es una Típula
Para ver el tamaño de la típula, que es completamente inofensiva, puse mi mano. Por cierto, la foto no engaña, hacía un frío de marzo de frío bien timbrado, de ahí el festivo color morado de las uñas.
jueves, 19 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Verde sobre verde, la langosta viene
Y si tienes miedo, te la pierdes.
Y ¿no hay más, Blas?
Pues verás...
Por no tener miedo a los bichos me tocó un cometido muy especial en el cole, era la que recogía los bichos que daban miedo. Cargo cargante pero curioso, me dio la oportunidad de sentir el tacto de escarabajos, saltamontes y langostas (las langostas son más suaves), de ingeniármelas para poder cogerlos sin matarlos, cosa que no siempre pude; y de coger algun que otro pajarillo despistado (eso sí que era difícil pero contaba con la ayuda entregada de los chicos de la clase, que querían demostrar su ingenio para hacerse con el pajarillo).
Que hablando de pajaros, hay gente que tiene una fobia enorme al tacto de los pájaros y se estremecen con la sola idea de que los toquen. Pero nadie me ha explicado qué es, si miedo, si asco, si aprensión a las plumas, a lo frágiles que son, qué ssé yo...si alguien puede contar qué le resulta tan repelente, soy toda oídos.
Y ¿no hubo ningún bicho que te diera miedo o asco?, no me lo creo.
Lo hubo. Hubo un gusano que a día de hoy no soy capaz de identificar, que sólo puedo describir como la mejor emulación de un trozo de solomillo de 10 cm (o 10 metros, ante tamaña profusión cárnica era fácil perder el concepto de las proporciones) que un anélido fuera capaz de acometer, y que me dio un asco infinito, qué digo infinito, era un asco viscoso, táctil y sideral, hiperespacial. El jardinero se haría cargo de él porque yo no pude. Pero sigo preguntándome qué clase de bicho era ese.
viernes, 22 de junio de 2012
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