martes, 7 de junio de 2011
Simetrías
Bajo la luz clara de una mañana bien entrada la primavera, belleza en los brotes de las plantas. Sobre esta de la izquierda tengo una ligera idea sobre cual es, pero la de abajo, sólo puedo decir que es muy mona ella.
lunes, 6 de junio de 2011
Pez a identificar

Es pequeño, alrededor de 12 cm, y sé que es territorial, creo que el macho, que es el majete de la foto, pretende atraer pequeños harenes de hembras, mucho menos vistosas. Vive en el Atlántico, y es bastante adaptable. Y he perdido el archivo donde había guardado su nombre, a ver ahora cómo lo identifico.
viernes, 3 de junio de 2011
Preguntas de niños
¿Cómo hace el león?
gruaauggg -rugido más o menos conseguido.
¿Cómo hace el pato?
cua, cua, cua.
¿Cómo hace el gallo?
Kiquiriquiquí.
Y ¿Cómo hace la jirafa?
!!, ?????, .... Hala, vamos a jugar a otra cosa. Cómo diablos hará la jirafa, si es que hay días...
gruaauggg -rugido más o menos conseguido.
¿Cómo hace el pato?
cua, cua, cua.
¿Cómo hace el gallo?
Kiquiriquiquí.
Y ¿Cómo hace la jirafa?
!!, ?????, .... Hala, vamos a jugar a otra cosa. Cómo diablos hará la jirafa, si es que hay días...
martes, 24 de mayo de 2011
No, es tu responsabilidad, no vengas con lloros

Escribo a modo de descargo personal, motivo que sin duda hará que el texto sea pesado y aburrido de leer a la par que interesante y reconfortante de escribir.
No lo leais, yo no suelo leer los posts en los que la gente advierte que es preferible no seguir adelante, suele ser un consejo muy acertado.
(Imagen tomada del cartel de la película El Silencio de los Corderos. No he conseguido saber quién es el autor de esta carátula).
Lo escribo porque me gusta entender hechos que se desarrollan muy rápidamente ó con mucha vehemencia y que te dejan con la cara a cuadros y preguntándote qué es lo que ha pasado. Yo que soy lenta de entendederas, literalmente, en el desarrollo de dichos acontecimientos y que siempre me quedo desconcertada y sin saber qué decir, mala sensación, realizo este imaginativo ejercicio entendimiento a posteriori -porque en el presentori o me callo o se me sube el nivel de adrenalina con excesiva rapidez y cabreo al cabreado a la par que a mi, no sirvo mucho para razonar a presentori con exaltados-. Suele ser muy relajante, para mi,claro; me siento estupenda por entender estos fenómenos y saco mis conclusiones que después aplico cuando se da la ocasión, como modo de no perder más el tiempo con estas tonterías, ya que estoy totalmente segura de que no voy a saber replicar lo más acertado en el momento.
Escribo sobre gente infantiloide y caprichosa que te hacen perder el tiempo y la paciencia con asuntos que sólamente son de su incumbencia alegando que se trata también de la tuya.
Todos los conocemos y todos tenemos que sufrirlos. Se aprovechan de la amabilidad ajena, de los despistes, de colocarte en una situación en la que lo más socorrido sería dar una mala contestación, pero aguanta uno por educación, intenta mantener una expresión amable y como te descuides entras a su juego.
Ejemplo primero, conversación por internet. Se discute sobre un tema. Viene alguien y contesta lo que le parece, declarando que lleva toda la razón. El interlocutor, absurdamente, intenta hacerle ver que hay otros puntos de vista y consideraciones a tomar en cuenta, y que la razón absoluta no existe. Por supuesto, la respuesta que se recibe por el interfecto es que no, que lleva absolutamente toda la razón, que es así y sólo así, que no mates al mensajero si no te gusta la verdad -está de moda la metáfora del mensajero, tanto que algún día dejará de ser metáfora-, y en lugar de argumentar empiezan a quejarse de cómo los tratas, que ellos van con buenas formas, y un bla bla bla extensísimo de lamentaciones, yo cuando comienzo a leer una retahíla leo en diagonal, para ver si dan algún argumento medio cabal, cosa que suele ser perder el tiempo. La única solución es cortar de raiz cuando se ve que se trata de profetas ó de quejicas, no permitas que te traten como tú no tratarías a nadie cuando vas de buenas. Su responsabilidad es razonar y argumentar, si eligen ir de víctimas, corta.
Ejemplo segundo, la publicidad telefónica. Me ha tocado lidiar con llamadas absolutamente inoportunas, y he tomado la determinación de no dejarles ni empezar a enumerar las maravillas de lo que promocionan. El lema es: "No se admite publicidad telefónica, nunca". Pues ya me he encontrado con una comercial farruca, era algo que antes ó después tenía que llegar. Al escuchar el lema, se ha indignado, y me ha contestado "¿Por qué?, es mi trabajo. ¿Tú trabajas?". Después de colgarle el teléfono ha hecho varias llamadas consecutivas con el único propósito de discutir conmigo, a costa de la empresa que la contrata, por supuesto. Finalmente, para que se le pasara el calentón le he cogido el teléfono y se lo he dejado descolgado, eso sí con el bonito ruido de fondo de mi oficina, para que se entretuviera. No me gusta discutir con gente airada, pero mucho menos escucharla si no tengo por qué. Su trabajo, lamentable trabajo que nuestra legislación no le impide, es molestar a la gente en cualquier momento, soltarle un rollo inacabable e intentar engancharles para que compren ó contraten cualquier gastadinero. Pero ello no obliga a nadie a escucharla, y ella no va a compartir su sueldo con quien la escuche por amabilidad. Tampoco sentirá ninguna obligación de ayudarte a ti, en otras circunstancias. No, hija, tu trabajo es incordiar, pero yo no tengo por qué dejarme incordiar, ni por qué entender tus circunstancias. No pretendas que quien no tiene nada que ver contigo tenga que atenderte porque tú tengas este trabajo.
Claro que según tus propios criterios, comercial grosera y farruca, yo podría haberte contestado, sí debo escucharte porque tu trabajo es llamar, pero después de que me hagas el favor de morirte un poco, porque el mío es maquillar cadáveres. Quid pro quo, Clarisse.
Por cierto, la mariposa de la foto es una Acherontia atropos, en la que se ha trucado el dibujo del dorso para hacerlo más inquietantemente parecido a una calavera, en la realidad la marca sólo la recuerda superficialmente. Y aquí teneis unas fotos de la oruga de esta especie.
jueves, 24 de marzo de 2011
Cómo hacer dibujos facilitos de leopardo (2)
La siguiente etapa fue empezar con el óleo. Para lo cual lo primero que hay que tener, según decidí, es un boceto interesante. Me costó bastante hacer este porque la imaginación la tengo muy perezosa, poco trabajada o tal vez exiliada en unas vacaciones permanentes. Cuando lo estaba terminando, una compañera de curso lo miraba con curiosidad; es el problema de tener que dibujar delante de otros, el lápiz deslizándose sobre el papel, el trazo que aparece, el movimiento de los brazos, la cara de ensimasmiento del garabateador, todo llama la atención. Y se quedan mirando fíjamente, no caen en que puede resultar muy molesto, como el que se inclina para atisbar el periódico que está leyendo otro. Por si esto no fuera poco, le pareció oportuno quejarse.
- Yo no entiendo qué es esto que estás haciendo.
Parece que había pensado que estaba realizando el espectáculo para su entretenimiento, y le había decepcionado.
Recuerdo el pelo corto, las gafas anchas y la cara de esperar que le explicara qué era eso. Pocas veces me han dejado tan fácil la réplica.
- Claro, es que no has debido oír nada sobre el surrealismo.
La boca dibujó una línea horizontal, los ojos se entrecerraron y se echó ligeremante hacia atrás. Eso le ha fastidiado, mejor. No volvió a dirigirme la palabra en lo que quedaba de curso. Mucho mejor.
Como mi confianza en la capacidad asesora de la profesora era y es nula, decidí comprar los materiales sin consultar.
Me compré un lienzo tableado por detrás sobre cartón, porque pensaba que facilitaría el trazado del pincel, que debía ser muy preciso. Un gran error.
La pintura no se secaba de una semana a otra, el cartón retrasaba mucho el proceso, esto me lo comentó un compañero de lo más majo. Después de muchas pruebas, cubrí con geso una parte, y en ese trozo por fin pude actuar libremente.
Pero lo cierto es que quedó mal, ni la mezcla de pintura y disolvente había sido muy buena, ni los colores resultaban convicentes. Tardé meses en terminarla. Aprendí bastante sobre cómo pintar fondos y pieles, pero fracasé rotundamente con la hojarasca. La enmarqué y la conservo, el trabajo que me dio.
Y las compañeras seguían animándome. "Acuarelas, dedícate a las acuarelas que se te dan muy bien". "Oh, si pintas tan bien los animalitos, seguro que puedes hacer algo con figura humana. Pero por qué sigues pintando bichos, si puedes hacer más". Yo a estas ya les había cogido cierto cariño. Qué iba a hacer sin su apoyo. Obviamente tener la moral más alta, pero ¿y las risas que me hubiera perdido?.
- Yo no entiendo qué es esto que estás haciendo.
Parece que había pensado que estaba realizando el espectáculo para su entretenimiento, y le había decepcionado.
Recuerdo el pelo corto, las gafas anchas y la cara de esperar que le explicara qué era eso. Pocas veces me han dejado tan fácil la réplica.
- Claro, es que no has debido oír nada sobre el surrealismo.
La boca dibujó una línea horizontal, los ojos se entrecerraron y se echó ligeremante hacia atrás. Eso le ha fastidiado, mejor. No volvió a dirigirme la palabra en lo que quedaba de curso. Mucho mejor.
Como mi confianza en la capacidad asesora de la profesora era y es nula, decidí comprar los materiales sin consultar.
Me compré un lienzo tableado por detrás sobre cartón, porque pensaba que facilitaría el trazado del pincel, que debía ser muy preciso. Un gran error.
La pintura no se secaba de una semana a otra, el cartón retrasaba mucho el proceso, esto me lo comentó un compañero de lo más majo. Después de muchas pruebas, cubrí con geso una parte, y en ese trozo por fin pude actuar libremente.
Pero lo cierto es que quedó mal, ni la mezcla de pintura y disolvente había sido muy buena, ni los colores resultaban convicentes. Tardé meses en terminarla. Aprendí bastante sobre cómo pintar fondos y pieles, pero fracasé rotundamente con la hojarasca. La enmarqué y la conservo, el trabajo que me dio.
Y las compañeras seguían animándome. "Acuarelas, dedícate a las acuarelas que se te dan muy bien". "Oh, si pintas tan bien los animalitos, seguro que puedes hacer algo con figura humana. Pero por qué sigues pintando bichos, si puedes hacer más". Yo a estas ya les había cogido cierto cariño. Qué iba a hacer sin su apoyo. Obviamente tener la moral más alta, pero ¿y las risas que me hubiera perdido?.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Cómo hacer dibujos facilitos de leopardos
Un día cualquiera me enseñan una esquela de Simon Combes. Mira, este hombre pintaba animales. ¿Qué?, ¿hay gente que vive de pintar animales?, y no tienen que buscar sobresueldo haciendo el típico dibujo a carboncillo de la foto del niño...
Leo la esquela, busco información sobre el pintor, y...es verdad. Vivía y muy bien de eso, de pintar animales con un estilo hiperrealista y lo que es más, lo hacía de cabeza.
Lo cierto es que para poder vivir de esto hace falta trabajar para el mercado angloguiri, aquí en España se valora más el carboncillo del mocoso. Pero...yo no vivo de pintar.
Pues vale, a ver si puedo hacerlo yo.
Y me apunté a unas clases de pintura que dan por aquí.
Me enfrento a una serie de problemas absurdos.
La profesora insiste en que dibujemos del natural ó traigamos una imagen para copiar...no, es que yo quiero inventarme lo que haga.
La profesora no es capaz de distinguir un hipopótamo de un rinoceronte...bueno, chica, tú empieza a dibujar a ver lo que te sale.
Intento dibujar un leopardo, me sale un león con con hidrocefalia y elefantiasis en la pata anterior derecha. Pues no se parece nada a un leopardo, me dice una compañera de curso. Hazlo tú, chica, que lo de hacer observaciones obvias a mi también se me da muy bien.
Cuatro meses después, 28 borradores y un boceto que por fin me convence, de unos guepardos, me planteo por fin, empezar a pintar. Pero no tengo óleos, tengo unos preciosos tubos de acuarela que me salieron más baratos y muchas preguntas que hacer.
La profesora no tiene ni idea de acuarelas, ni interés en darme ninguna indicación válida.
A estas alturas no me esperaba otra cosa.
Me bajo un tutorial estupendo de Sue Dickinson de cómo pintar bichitos a la acuarela. Me compro un cuaderno de din A4. Me entero de lo que es bueno, ponte a dibujar las manchas del guepardito con un pincel 0, 0.0.
Lo consigo, no me ha quedado tan mal.
La profesora me dice qué bonitos los leoncitos. La mujer tiene cierta gusto por las bobadas, y no voy a ser quien se lo eche a perder.
Se lo regalo a una amiga, que lo enmarca y lo cuelga. Qué subidón. Pues nada voy a seguir en esto de dibujar animalitos. Soy una pintamonas.
Y así es como empecé.
(Sí, ya no voy a esas clases).
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